Yo nunca quise ser mujer. Pero como hombre era un fracaso, no conseguía ninguna novia, me hacían mucho bullyng en el colegio. Así que apliqué para conseguir una píldora rosa y cambiar de sexo.
A pesar de que ahora soy mujer conserve algunos de mis antiguos gustos. Aún me gusta el fútbol americano, aunque ahora disfruto más ver a los jugadores musculosos y también aprecio que mis amigos me miren cuando creen que no los estoy viendo.

