"¿Te gustan las medias?", me preguntó mi madrastra. "¿No? No importa, tienes que acostumbrarte. Porque te compré un montón. Color piel, negras, grises, marrones. De ahora en adelante, usarás medias todo el tiempo.
Vivirás con medias, vestidos y faldas, y yo tiraré tus bóxers, pantalones, vaqueros y calcetines. No te preocupes, cariño. ¡No tardarás en acostumbrarte! Estarás muy cómoda con medias, porque ahora tienes una entrepierna de mujer suave y sin bultos gracias a la pildora rosa.
Deberías preocuparte más por los sujetadores a juego que usarás. Sí, cariño, te crecieron los pechos. Ahora tienes esos bonitos bultos en el pecho, pero pronto tendrás un pecho de mujer grande, creo que talla C o D..."


