Serás una buena persona

  


Hola. soy Ana pero me gusta que me digan Annie (suena casi como Dani). Hace unos pocos años era Daniel vivía en los suburbios, era un jovencito que llevaba un año en la prepa. Tenía un grupo de amigos, la mayoría nos conocíamos de la secundaria, jugábamos a golpearnos y constantemente presumíamos de con que chica habíamos logrado acostarnos. 

Honestamente yo ya ignoraba a mi mamá, no le pedía permiso para salir ni le contaba dónde estaba ni como conseguía el dinero. Nunca conocí a mi papá porque dejó a mi mamá cuando supo que yo iba a nacer.

Mi mamá estaba desesperada y fue a pedir ayuda con mi abuelo que es un poderoso brujo. Mi abuelo dijo que podía corregir mi comportamiento con un hechizo pero que era magia muy poderosa y que no debía usarse a la ligera. Ella le dijo que tenía que hacerlo porque me estaba convirtiendo en un hombre malo y apenas iba a cumplir 17 años. Así fue como en mi cumpleaños 17 desperté no como Daniel, sino como Ana. 

Al despertar no podía creer el cambio. Estaba histérico, mamá llegó con un poco de té y se sentó a platicar conmigo.

"Hijo, tu abuelo y yo decidimos que no puedes seguir por el camino que vas, te estás convirtiendo en una persona horrible... papá me dijo que este hechizo lo ha usado muchas veces y que siempre se logra el objetivo, serás una buena persona"

Le dio un sorbito a su té y continuó:

"Debes vivir un año como mujer y corregir tu comportamiento si lo haces bien volverás a ser Daniel si te toma más tiempo corregirte tendrás que aprender a vivir como Daniela pero al final serás una buena persona".