Olvida que solías ser un hombre
Olvida para siempre, querida mía, que solías ser un hombre.
Ya no tienes un pene ni bolas entre tus piernas. Fueron reemplazados por un conjunto completo de genitales femeninos que llenan tu cuerpo con hormonas femeninas. Ya no serás capaz de producir esperma ni testosterona. Ya no tendrás más erecciones, ni siquiera conservas tu pene. En cambio, tu cuerpo femenino responderá a los estímulos sexuales mojándose para ser penetrado.
Tu nuevo cuerpo no tiene tono muscular. Eres una mujer de figura completa, suave y delicada gracias a las hormonas femeninas que circulan por tu cuerpo. Tu cuerpo ya no está determinado por la testosterona producida por los testículos porque ya no los tienes. La dureza de tu cuerpo masculino ha desaparecido hace tiempo y ha sido sustituida por la suavidad femenina.
Ahora tienes que cumplir la función sexual femenina. Ya no penetrarás ni dejarás embarazada a otra persona, serás tú la receptora. Serás mamá, nunca papá. Tendrás que usar vestidos, faldas, medias, sujetadores y bragas que combinen con tu nuevo cuerpo.
¡La realización de mi programa de feminización me convence de que tomé una elección perfecta cuando te secuestré y comencé a feminizarte a la fuerza! ¡Serás mujer para siempre! ¡Y tú serás mi esposa para siempre!




Comentarios
Publicar un comentario