Pensamos que era el fin
Era una tarde tormentosa, veníamos regresando mi fiesta de graduación, cuando un trueno nos golpeó a mi hermana Julia y a mí, obligándonos a intercambiar cuerpos.
Al principio, ambos estábamos desanimados. Yo me esforcé al máximo en mis estudios para algún día conseguir el trabajo de mis sueños, y Julia se acababa de casar. Ambos pensábamos que era el fin de nuestras vidas.
Por suerte, con la ayuda de un terapeuta, empezamos a adaptarnos poco a poco a nuestros nuevos cuerpos. Julia, ahora en mi cuerpo, iba muy bien en la universidad, manteniendo mi mejor nota, mientras que yo, en el cuerpo de Julia, hacía las tareas del hogar y forjaba una relación con su marido.
a la experiencia de vivir como una mujer.
Han pasado algunos años desde el accidente que cambió nuestras vidas. En unos días les contaré como fue el proceso de adaptarme por completo a mi nuevo cuerpo y vida. Mientras mi prima, antes Julia ahora Ricardo, en mi cuerpo, se prepara para su nuevo trabajo, yo, soy una mujer feliz, que aprendió a ser una buena esposa.



Comentarios
Publicar un comentario