Cariño, no te preocupes, nadie pensará que una vez fuiste un hombre. Incluso teniendo pene eras tan afeminado, tan blando, tan débil. Y ahora, después de la feminización con pastilla rosa, con esos lindos pechos, con caderas anchas y siendo cogida todas las noches, ¡eres una mujer de verdad! ¡Y, por supuesto, esa falda y ese top te hacen lucir divina!
