Tengo miedo


"Oh, querida, eres una jovencita tan linda, ¿verdad, cariño? ¿Estás lista para pasearte con tus hermosos tacones nuevos y para servir a Santiago, uno de los mejores hombres que vino a pedirte matrimonio? ¿No? ¿Entonces por qué tiemblas de tanta emoción, querida?", me preguntó mi tía.

"¡Tengo miedo!"




¿Qué? ¿Dices que tienes miedo? Ay, cariño, no hay nada que temer. Mírate en el espejo, cariño. He usado las habilidades que aprendí a lo largo de los años para convertir a mi pequeño jovencito en una mujer hermosa y sexy, ¿verdad? Fue facilísimo porque te parecías mucho a mí de joven. Y debes admitir lo fácil que fue convencerte de tomar una píldora rosa para convertirte en una niña pasiva y sumisa. Nunca llegarás a ser un hombre. Pasaste de ser un niño débil y cobarde a una princesa hiperfemenina.

"¡Pero me da vergüenza ir con un desconocido en falda y medias!"

"Él no es el desconocido, ¡es tu futuro esposo! Es un hombre de verdad y solo él usará pantalones en tu familia. Siempre irás en falda o vestido y, por supuesto, en medias o medias. Ahora eres una mujer y muchas mujeres solo usan vestidos y faldas. Ahora vete, querida. Sirve la comida y la bebida de nuestro invitado. ¡Cuando te conviertas en su esposa, lo harás todos los días!