No era parte del plan

 


Yo nunca quise ser mujer. Pero como hombre… era un fracaso.

Ninguna chica se interesaba en mí. En el colegio, el bullying era constante. Me decían "raro", "débil", "marica".

Así que un día, sin muchas expectativas, apliqué para conseguir la píldora rosa.
Pensé que, tal vez, si dejaba de ser yo… algo cambiaría. Y todo cambió.

Ahora me llaman Lucía. Y desde que soy mujer, los hombres no dejan de mirarme. Me invitan, me escriben, me desean.

Y lo más extraño es… que me gusta. Me gusta cómo me hablan. Cómo me tocan el brazo al reírse. Cómo me hacen sentir deseada.

¿Será que siempre me gustaron? ¿Y solo ahora puedo aceptarlo?

Por primera vez, siento que estoy empezando a vivir de verdad.