Miro por la ventana y veo al hombre alto y fuerte entrar en nuestra casa. El hombre que me secuestró. El hombre que por la fuerza me feminizó. El hombre que me hizo mujer. El hombre que me hizo su esposa. El hombre que reemplazó todos mis pantalones por pantimedias. El hombre que me hizo madre.... Pero tengo que aceptarlo, porque para mí no hay vuelta atrás.

