La tía Karen

 



La tía Karen siempre se quejaba con mi madre de que su marido solo quería sexo con ella. La obligaba a usar solo vestidos y medias, porque era fácil poseerla en cualquier momento y en cualquier lugar. Pensé que no debía quejarse tanto pues todo eso sonaba bastante mejor que ser virgen a los 19 años y se lo dije. 




Mi tía enfureció y me lanzó hechizo. Ahora soy una jovencita de 19 años, comprometida y lista para complacer a su futuro marido tres veces al día.