Kathya la streamer

 


Antes del Gran Cambio, mi canal era un páramo. Veinte espectadores era un buen día. Deseé con todas mis fuerzas ser famoso, que mi nombre resonara en el mundo streamer. 

Desperté con el cuerpo de una mujer. El shock me paralizó, hasta que vi la oportunidad. Mi antigua identidad había muerto. Compré lencería y ropa provocativa fue humillante probarmela pero estaba decidido a alcanzar el éxito. Me convertí en Kathya, la gamer sexy.

La primera transmisión fue un terremoto. Los suscriptores y donaciones llovieron. Mis manos, ahora más delicadas, jugaban con destreza mientras mi ropa escasa me dejaba presumir mi nuevo cuerpo.

Hoy, mi canal es un éxito. Los números se disparan con cada stream. Pero a veces, en la cima de la fama, miro mi reflejo en la pantalla oscura. Veo a esta mujer que me ha hecho rico y reconocido, y me pregunto: ¿quién demonios soy yo ahora? El precio de la fama fue borrarme por completo. Y aunque duele admitirlo, volvería a pagarlo.