No fue fácil


Estoy muy orgulloso de ti, mi amor. La casa está impecable, la cena en camino, el champán enfriándose y la mesa servida como Dios manda. Y encima me esperas vestida de maid. Qué bonito verte tan suelta en este papel de ama de casa, sobre todo viniendo de donde vienes… nunca imaginaste, cuando el Gran Cambio te convirtió en mujer,  que te adaptarias tan bien al rol.

Sé que no fue fácil. Que al principio te costaba aceptar tu nuevo cuerpo y tu nuevo rol. Que ser mujer te pesaba. Pero lo lograste. Aceptaste quién eres ahora. Y por eso, corazón, ha llegado tu premio.

Esta noche voy a hacerte el amor. Y no cualquier cosa… voy a hacerte sentir como una mujer de verdad, de esas que gimen, que tiemblan, que se vacían enteras por su hombre.

Así que prepárate, porque tengo ganas de oírte. De sentir cómo te arqueas cuando te tome. Cuando te llene hasta que no quepa ni una gota más. ¿No es maravilloso? Para ti también lo va a ser… ya lo verás.