Qué diferencia hace un año. El año pasado, a esta misma altura, yo era un hombre.
Ahora, un año después, vivo completamente como una mujer y soy la esposa de Mateo.
Debo esperarlo con la cena servida y con un vestido bonito. Si me porto bien con él, me recompensa tratándome bien y satisfaciendo mis nuevas necesidades femeninas.

